Partidos trabados si los hay, más cuando el equipo visitante es el que corre con ventaja en el marcador, y aún más cuando es un club de renombre el que tiene que buscar el empate.
Algo así fue el resumen del partido que jugaron hace unos minutos Central Norte y Tiro y Deportes Río Grande de La Mendieta, Jujuy.
Idas y vueltas para la formación titular. Cambio de esquema a mitad de semana. Sí, algo impensado. Central Norte empezó con un 3-4-3, con el ingreso de Diego Fuentes por Gonzalo Torres, y de Matías Guglielmi por Ezequiel Melillo sobre el costado derecho. El 11 titular fue conformado por:
Salvatore
Abaurre Fuentes Armella (C)
Guglielmi Chávez Campo Burruchaga
Monje
López
Castilla
Cuando el principio del partido presagiaba un buen encuentro para el cuervo, y con un resultado más que favorable, un error defensivo es el que, a
minutos de haber arrancado el primer tiempo, cambiaría totalmente lo que tenía
pensado Christian Lovrincevich en la cabeza para con sus dirigidos.
Iban sólo 15' del PT cuando Solorza, centrodelantero rival, se acomodó en la medialuna del área cuerva, acomodó el cuerpo, y, aprovechando los despistes de Abaurre, Fuentes, y la tardía llegada de Armella, colocó la pelota con clase al lado del poste derecho defendido por la "Tota" Salvatore.
Baldazo de agua fría, y el partido iba a entrar en una temática que no cambiaría en los minutos restantes: Central Norte amplio dominador de la pelota, y Río Grande esperando en su campo, despejando cualquier intento de ofensiva del equipo local, y estando agazapado ante cualquier contra que pudieran tener.
Cantidad innumerables de corners para el azabache, que no perdía la pelota, y que sin embargo tenía problemas para llegar de manera clara al arco rival. Final de los primeros 45', y se venían 45' más para el infarto.
Nada cambiaría en la segunda etapa: el club de la calle Entre Ríos seguía intentando por todos los medios, y Fanola, arquero visitante, despejaba sin dudas los ataques del conjunto rival.
Más y más corners para Central, que no dejaba de presionar arriba y abajo, y que además, dejaba muy expuesto a sus defensores y a la posibilidad de un segundo gol en contra.
25' del ST, otro tiro de esquina en los pies del ingresado Ezequiel Melillo, y citamos el refrán: "Tanto va el cántaro a la fuente... que al final se rompe", y vaya si fue así; el "Bobby" Armella capturó un rebote a la altura del punto cuando todos pedían la pena máxima, y, como se diría, pateó un penal en movimiento de manera seca y con violencia para vencer la valla rival y poner el empate transitorio. El goleador de la institución cuerva volvía a marcar, por segunda vez consecutiva como local, y en el mismo arco.
Quedaban 20' y el local quería más. El equipo jujeño tuvo varias contras para sellar el partido a falta de muy poco para el final, y sin embargo, le perdonaba la vida a un Central que quería ir por todo.
Nueva jugada, como en toda la noche, entre Burruchaga y Monje por el sector izquierdo, que derivaría en un tiro libre con 48' en el reloj, y que ejecutaría Melillo. Mismo sector de la falta que luego terminó en el gol del capitán cuervo ante Pellegrini. Circunstancia parecida a la del último partido de local, y, como si fuera una coincidencia, con el mismo final... Gol del ingresado Brittes (entró promediando la segunda etapa) para desatar el delirio de la gente sobre la hora, logrando la primera victoria para Central Norte en el torneo, y justo en el momento en que más hacia falta.
Un alivio para el hincha, el suspiro del cuerpo técnico, y un envión psicológico muy positivo para el plantel que, de a poco, parece querer encaminarse por la senda del triunfo hacia el tan ansiado ascenso.
Foto: Arenga Deportiva.
Nota: Santiago Damián Montenegro.
